Y tú, ¿qué sabes
de mi castidad o mi lujuria
si soy mansa corriente
si soy recua salvaje?
« Protesta», Pálmenes Yarza.
Hay nombres que le saltan a uno en la cara y uno no sabe si es una flor colorida adormeciendo rostros por la tarde o una vil cagada de pájaro en la frente. Hace unos días conocí este verso, y ese nombre tan dulce y ácido: Pálmenes Yarza quedó registrado en mi sien así que dediqué un tiempo insignificante, tiempo que han podido dedicarle ciertos espacios de la literatura Venezolana para uno no enterarse por una cita escueta, a saber a vuelo de pájaro un poco más sobre la señora.
Pálmenes. Intenté buscar el significado de su nombre y nada logró complacerme. No me atreví a quedar con el mismo grado de insatisfacción así que ni me ocupé siquiera de rastrear su apellido. Cual sea el nombre que vino a tener y la particularidad de dicho registro en su tierra, es una señora interesante de inquietudes diversas en los que la educación y la enseñanza cobra mayor relevancia. Hay que respetar a los maestros y punto.
Declarándome terrible biógrafa y con escasas pretensiones de serlo, comparto en sencillez las cosas que me parecieron más curiosas. Aquí hay una antología de su obra con un nombre larguísimo y de un autor que no logro atajar. Responsable al cielo Yaracuyano, acá replican un artículo suyo en el diario Últimas Noticias donde dedica palabras al culto Marialioncero. Esta entrevista que protagoniza en Youtube queda en última instancia, para aquellos valientes a quienes no les molesta que la voz del poeta se ponga por encima de sus palabras. De su incontestable belleza física y el jaleo con Andrés Eloy hablaremos otro día.

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