La imperiosa necesidad de tragar algo más

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Inventario deliberado y desordenado de migajas para huirle un rato a este nuevo apocalipsis. Ya habrá tiempo para que siga doliendo. Ya dolerá para siempre. El fin del mundo vendrá varias veces.
Las imágenes de esta entrada pertenecen a la hermosa comunidad de Reddit porque todo lo que está en esta cabeza ahora es… Escombros.

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OJO NEGRO E IRREVERSIBLE

Uno se piensa desprovisto y libre de tabúes hasta que te parece provocativa una chica con tatuajes en la cara. Que no es cualquier cara sino, mejor aún, un rostro probablemente catalogado en cualquier documento artístico grecolatino relevante. Este espécimen interesante, a quien solo he podido toparme entre una y cuatro de la tarde, es una chica menuda, de rasgos sutiles antiexplosión caribeña (tetas pequeñas, culo pequeño, o sea, luce abarcable y agarrable, no tengo una obsesión particular por la voluptuosidad), lleva siempre una vestimenta afinadísima para aparecer en la contraportada de alguna revista metalera dosmilera. Ofrece piercings y tatuajes a plena luz del boulevard. El cartel que usa parece de una exposición que claramente sacaría 09 si lo evaluaran. He pensado acercarme solo para detallarla un poco más, por pura curiosidad museística, pero son varios tatuajes en su carita y me tomaría demasiado tiempo, ¡ah, también tiene tatuado el ojo derecho!.

Para mis adentros -y seguramente se me nota en las afueras, por la cantidad de segundos que dedico a verla-, pienso que es una mujer irreversible, sea como sea que eso resulte. Hay personas reversibles en nuestra línea de vida, y esta no es una de ellas. En fin, que me complace saber la existencia de personajes así, personajes de museo, para contemplar a lo lejos, dignos de archivo y preservación visual, seguramente dignos de otras cosas más.

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HANDJOBS OVER BLOWJOBS

Por estar históricamente relacionado a los pajeros empedernidos, o por baja inversión publicitaria, sucede que el handjob no es necesariamente la primera opción a la hora de recibir solicitudes de algún masculino, siendo más frecuente recibir una petición de mamarla que una petición de jalarla. Me encuentro en este lado de la acera pues Cameron Scott Roberts hace uso de los Subway Takes para desplegar un postulado en defensa de las jaladas, por encima de las mamadas, en el que se condensa:

La defensa
1. No puedes besar a alguien mientras te están dando un blowjob (sumo puntos acá).

2. Te pueden dar un handjob en cualquier lugar público (sugieren que es más fácil y accesible, a diferencia del blowjob).

3. El blowjob es una imposición de la cultura pop y la pornografía para producir sometimiento visual hacia las mujeres, pero a los hombres realmente no les gusta tanto. (Recién noto que la nueva reacción políticamente correcta es atacar la pornografía y, aunque lo comprenda a la perfección y estoy de acuerdo, habría que adentrarse en el impacto sociocultural medianamente educativo de una etapa de la pornografía contemporánea -pre milenio- antes del nuevo consumo rottenporn que produjo incels y terribles jugadores de rol, no sé).

Los detractores
1. ¿Cómo vamos a competir con algo que ya perfeccionaron ustedes en octavo grado?. Primero las mamadas antes que cualquier cosa. Tal vez ese argumento se los lleva a todos por el medio. ¿No?.

Si bien no tengo una postura definitiva para apoyar o negar estos postulados, pues la vida en celibato me mantuvo alejada de reflexionar sobre estos asuntos -información que da para un nuevo apartado-, es posible que el blowjob, aunque más cinematográfico, sea menos íntimo pero más placentero visualmente debido a sus implicaciones orgánicas (sonidos, boca, apertura, posible dolor y campo de acción amplio), y que el handjob sea más recíproco si se requiere proximidad facial o narrativa, además de ser oportuno para recibir indicaciones, instrucciones orales, besitos. También, creo que los handjobs son para 1+1 y los blowjobs verdaderos pudieran ser más eficientes y potenciales si el cálculo es 1+1+1 y +. No sé nada de esto ahora, insisto. Bueno, para no ponerme nerviosa, cierro con:


    Pausa de hidratación

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    SUFRIRÁS, ¿PERO POR QUÉ?

    Ignoro cómo funcionan los «castings» en la selección y programación de ese fenómeno, ya no precisamente de nicho curatorial, llamado Tiny Desk, pero hace un par de días sucedió un evento preciosísimo y es que Napalm Death, una banda clave para el grindcore y su despliegue en la historia musical, tuvo su momento en la ya conocida plataforma, así que he estado absorta tanto en la divinura que produce escuchar metal con la distancia del tiempo, y con un oído menos adolescente, como en la curiosidad estética de ver a un grupo de este estilo en un espacio de luces blancas y decoración pop. También, hay mucho de paz y confort en escuchar la madurez de la voz de Mark Greenway, y en general toda la confluencia sonora de la banda. Durante la velada, Mark dedica unas palabras para los «no iniciados», y hace mención a la importancia de los espacios públicos, porque al final, un rockero sin posición política es un incompetente. Entre varios cuentos relacionados a Napalm, como el de una camisa regalada que logró su cometido de atestiguar una pérdida de virginidad, recuerdo esta pieza infaltable, antes de la existencia de las video-reacciones, de Jim Carrey reaccionando al grupo, como debe ser, con el humor burlón que genera ver a unos muchachos haciendo sonidos guturales. Terminar el setlist con You Suffer fue un cierre perfecto. Ah, qué lindo lo que es lindo.

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    NINGUNA EVASIÓN ES ACERTADA, PERO TENÍA QUE INTENTARLO

    En este país el mundo se acaba demasiadas veces. Recuperamos el aliento en breves y ocasionales destellos, esforzándonos por mirar el sol, el azul, la belleza que claro que existe y es absurdamente radical e incomprensible. Pero esa belleza tiene su contraparte de infinita arrechera. Los apocalipsis son tan cotidianos y sucesivos que ya ni el prestigio del colapso nos toma por sorpresa. Es difícil no pensarse en un loop disfuncional de horrores y decepciones, y es potencialmente más difícil explicar a otros las consecuencias de vivir en ese estado permanente. Empecé a escribir esto en la oficina y tengo miedo de que se caiga (¿tengo miedo, o lo estoy deseando para poder irme?), en nuestro cuerpo adolorido incorporamos ahora la sensación de que todo puede caerse, menos la maldita esfera criminal que nos quiere devastados; nada de lo que hago en este momento parece más importante frente a cinco mil muertos, no puedo concentrarme salvo en asuntos primitivos. Hace días alguien me hizo reír y me he sentido culpable por eso. Qué inesperada la gente graciosa. Un amigo murió y lo primero que pensé fue «¿te parece que este era el momento, quieres aprovechar que nos duelan más vainas para salir de esto, verdad que sí?». No soporto la idea de que no haya podido regresar al país, me destruye saber que murió lejos. Soporto poco en este momento. No quiero evadir, y no lo haré. Toda evasión conviene más a quien tiene el poder. Solo quería, por una imperiosa necesidad de recuperar la intuición, tragar otras palabras un momentito, tenía que intentarlo, no creo que sea posible.

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    Argentina 3 – 2 España.

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